Es mucha y de gran valor la información que nos dan los fósiles y restos de animales antiguos. Podemos saber qué especies ya no existen, cómo eran los climas y si existió una relación
entre algunas especies y la humanidad.
Cuando analizamos los huesos de los mamuts también conocemos de manera indirecta su interacción con las mujeres y hombres de esa época. Sabemos que convivieron en el centro de México por lo menos
durante 4,000 años; tiempo suficiente para que estos habitantes conocieran el comportamiento, características físicas, organización de las manadas; y sobre todo, las ventajas para poder cazarlos y alimentarse de ellos.